MY WARRIOR PRINCESS V
Como ya os conté en el anterior capítulo, nuestra guerrera empieza el cole y también a asistir a terapias en el centro de INCLOU-TEA de Ontinyent.
En este momento también nos encontramos haciendo papeleo, solicitando la dependencia y el grado de discapacidad, porque, aunque al principio te das cuenta que solo es una “etiqueta más”, tenemos que ser muy conscientes de que es una “etiqueta necesaria” a la hora de conseguir recursos para nuestros hijos.
Aquí comienzan los viajes a la asistenta social, recoger todo tipo de informes y un sinfín de papeleos y quebraderos de cabeza, pero vuelvo a repetir, estos pasos son imprescindibles si queremos que nuestros guerreros cuenten con todos los apoyos posibles, no lo veáis como una lucha, (que muchas veces os lo parecerá), verlo como algo que hay que hacer y ya está.
Para estas cosas a mi personalmente me ayudo muchísimo el apoyo de INCLOU-TEA, ya que me asesoraron a la hora de donde tenia que dirigirme, a quien y que es lo que podía solicitar.

Mientras en el colegio mi guerrera Lara, seguía aprendiendo poco a poco, empezó a decir mas palabras y aunque aun no conseguía abrirse con sus compañeros, si es verdad que ya no los rechazaba y muy de vez en cuando se dejaba arrastrar de la manita por algún compañerito para jugar, y aunque más de la mitad de veces que esto pasaba a los 5 minutos volvía corriendo al lado de su profe, cada vez aguantaba un ratito más.
En el cole y al ir llevando tramites conseguidos, grado de discapacidad, dependencia, informes etc., pudieron ponerle una educadora AD, unas horas de logopeda AL, y una profesora terapéutica PT, así que se empezó a trabajar en Lara, y poco a poco y conjuntamente con las terapias externas nuestra guerrera fue abriéndose y desarrollándose cada día un poco más.
Fuera del colegio, comenzó en INCLOU-TEA, en un psicólogo y una logopeda, y aunque al principio al ser tan pequeña no estaba convencida de que fuese a funcionar (tenía la misma sensación con el cole tengo que decirlo), si lo hizo, socialmente y como ya os eh contado antes, empezó a abrirse un poco más, paso a paso y lentamente, pero de manera segura, dejo de retraerse tanto y dejaba que otros niños se acercaran a ella cada día un poco más.
Esto es un trabajo conseguido de su psicólogo Jordi en ese momento en conjunto con el cole y también con Cristina la terapeuta ocupacional que trabajaba con Lara en ese momento. (seguridad social CAT).

Como opinión personal mía y desde mi experiencia, es que todos los terapeutas son importantes para el buen desarrollo de nuestros guerreros, pero para mi y en ese momento concreto, recordad que Lara tenía en ese entonces apenas 3 años, la Terapeuta Ocupacional, nuestra querida CRISTINA B., jugo un papel destacado en su evolución positiva.

Y por qué digo esto, pues porque entre otras cosas fue la primera profesional que me hablo claro y sin rodeos, tuvo una reunión conmigo a solas antes de empezar las sesiones con LARA, y me dejo claro que, aunque el trabajo de los distintos terapeutas es de suma importancia para nuestros hijos, el trabajo no termina al acabar las sesiones, se tiene que continuar en casa y en todos los ámbitos.
Es decir que como ya dije la comunicación padre/terapeutas/ colegio es indispensable.
Que paso en mi caso concreto, pues los que nos pasa a la mayoría de padres de niños autistas… que no tenía ni idea de que hacer y cómo hacerlo.
Así que así se lo dije.
Entonces ella me ofreció estar presente de observadora en cada una de las sesiones.
Al principio estaba cagada, para que os voy a mentir, para mí el autismo en ese momento me venia grande no, inmenso y ni idea tenia de que hacer y cómo afrontar ese “reto”.
Pero me deje guiar y asesorar por ella y os diré que fue una de las mejores decisiones que tome, ella me enseño como tratar determinadas situaciones y gestionarlas, enseño a Lara a tener menos dependencia, ser mas autónoma, y quizá os sorprenda, pero la enseño a jugar…. Si a jugar, algo de lo que nunca me había dado cuenta… fue un descubrimiento impactante para mi de verdad os lo digo, LARA estuvo con cristina casi 4 años, y llego que apenas miraba los juguetes que ella le ponía, a jugar a juegos de 3 personas, respetar turnos etc., me enseño a proporcionarle autonomía, lavarse las manos ella sola, cepillado de dientes, aseo personal, fue de gran ayuda a la hora de quitarle el pañal, etc.
Y no solo ayudo a Lara, a mi personalmente me ayudo de una manera que no os podéis imaginar, gracias a ella, descubrí que el autismo no es un monstruo que me robo a mi niña, y si así lo sentía al principio.
Aprendí a tratar a mi hija en cada etapa, supe cómo actuar cuando estaba desregulada, a motivarla y descubrí que mi hija es una guerrera y que con ayuda y esfuerzo vamos superando etapas.
Y aunque es todavía un largo camino, paso a paso lo vamos a conseguir.
Bueno hoy hable de nuestra Cristina B, en el siguiente capitulo os hablare de todos los demás terapeutas que han sido clave en este viaje, que creo cada uno se merece un capítulo. Nos vemos muy pronto familia.
#50tonosdeazul
Autora: Paula Jabóis Limeres.





Últimos Posts